Presentación de Poemitas, de Gisela Cappellín, por María Teresa Ogliastri

Con el libro Poemitas,  Gisela Cappellín se nos permite volver a las cosas más sencillas de las que hablaba Aquiles Nazoa, el eterno niño que nunca separó la infancia de la adultez, quien pensaba q…

Origen: Presentación de Poemitas, de Gisela Cappellín, por María Teresa Ogliastri

Presentación de Poemitas, de Gisela Cappellín, por María Teresa Ogliastri

MTOglias

Con el libro Poemitas,  Gisela Cappellín se nos permite volver a las cosas más sencillas de las que hablaba Aquiles Nazoa, el eterno niño que nunca separó la infancia de la adultez, quien pensaba que “los escritores subestiman al niño cuando escriben para ellos en una forma diferente. La poesía es una sola –decía-, y la sienten y disfrutan los niños por igual.”

Con breves palabras, Gisela Cappellín abre la puerta de las sensaciones, colores y juegos del mundo infantil. La autora trabaja poemas de cuatro versos con la sencillez y candor que usan las madres  cuando inventan las nanas para ayudar a dormir a sus niños.

Esa es la técnica empleada por Gisela para acompañar a los más pequeños durante el proceso de percibir el lenguaje. ¿Pero cómo captan los niños su realidad?  Los niños viven en la casa de la poesía. El mundo imaginario de El Principito, de Alicia en el país de las maravillas o de Platero y yo, está en la mente del niño de manera natural.

Decía Novalis que “Dondequiera que haya niños, existe una edad de oro”. ¿Yquién de los aquí presentes no desearía volver a ser un niño? Qué más quisiéramos que con sólo chocar los talones de unos zapatos rojos regresáramos a la casa de la infancia. Recuperar la inocencia repleta de preguntas. Sentir el deslumbramiento del paisaje. Uno de los mayores logros de este libro es precisamente eso: mostrarnos la belleza que encierran los cinco sentidos durante el proceso de aprendizaje de un niño.

El niño es un productor constante de imágenes como consecuencia de una imaginación desbordada. Él percibe al mundo tal como lo imagina porque vive dentro de la poesía. Por esa razón no necesita las metáforas, esos puentes que el poeta utiliza para pasar del mundo prosaico al mundo de la fantasía.

Juan Ramón Jiménez decía que la poesía infantil no existe porque el niño la percibe de manera natural, es el adulto quien tiene que volverse niño para encontrar la poesía.

Una de las cosas que más me ha gustado de Poemitas es que ha sido escrito sin artificios ni intenciones didácticas; surge del juego espontáneo entre la inocencia y el amor.

Poemitas juega con la rima de manera cantarina.Los poemas de este libro son miniaturas esculpidas en cuatro versos, con esa melodía natural que poseen las madres para enseñar al hijo la belleza de las palabras.

Esta preciosa edición en formato tapadura, impreso en Venezuela, con acuarelas luminosas en tonos pastel de la ilustradora Gisela Arévalo, crean una experiencia de fiesta visual, donde las palabras juguetean con  ráfagas de flores que se transforman en gotas de lluvia bajo el sol.

La feliz conjunción de palabras e imágenes evocadoras de la naturaleza, logra crear mundos que estimulan sensorialmente al niño a desarrollar la sensibilidad poética. Los niños que disfruten Poemitas,  absorberán poesía a través de los cinco sentidos.

Cuando Gisela Cappellin nos dice: Dobla las rodillas/intenta saltar/ el cielo en un salto/ podrás alcanzar /, nos introduce en el mundo fantástico en que vive el niño y nos permite compartir con él la alegría del descubrimiento del lenguaje.

Tal vez estos “Poemitas” estaban escondidos en una gaveta esperando que Gisela Cappellin recuperara su infancia, porque hay que volver a ser como niños para poder oír la melodía sutil de las palabras. Este es un regalo que Gisela nos ha hecho, especialmente a mí que ahora soy abuela y que no veo la hora de leer Poemitas a mi nieto. Doblemos las rodillas y saltemos al cielo para celebrar y disfrutar todos juntos de esta fiesta de las palabras.

 

María Teresa Ogliastri

Caracas, 30 de abril de 2016

Presentación realizada en Festilectura Chacao 2016

Un constructo de variaciones imaginables. Íntimo, el espejo, de Graciela Yañez Vicentini. Por Ana María Velázquez

Es seguro que la crisis social que vivimos, y sus grandes retos cotidianos, están incidiendo de forma particular en la escritura de los jóvenes autores de estos momentos. De ahí que nazca una escritura experiencial que nos remite a nuestra propia cosmovisión de un mundo ambiguo y fragmentado. A partir de la experiencia, este aspecto de la escritura tan olvidado en una modernidad que nos inculcó con vehemencia que el autor era una cosa y su escritura era otra, creando la disociación máxima entre el ser y su obra, pienso que se pueden descifrar las nuevas propuestas de estos autores de hoy en día.

Digo esto porque en otras épocas la literatura y la vida iban de la mano. Un ejemplo, Hildegarda Von Bingen, esa escritora que tomó diez años en culminar un libro, Scivias, en el que fue reseñando sus visiones y el mundo medieval en el que vivió. En estos tiempos es posible volver a asociar la obra y la existencia. Lo encuentro posible al leer el poemario Íntimo, el espejo, de Graciela Yáñez Vicentini.

Este libro lleva el sello de lo actual. La autora conduce no a certezas metafísicas sino a un crisol de probabilidades arraigadas con firmeza en la precariedad del ser humano. En los momentos actuales se tiene que sobrevivir, no despojado del espíritu sino en plena conjunción con él y, además, en un mundo que es hostil, que delimita y restringe y que, por tanto, empuja a la disolución. También es un mundo que transforma al ser humano a cada momento en algo distinto a lo que era hace apenas una hora. Y lo hace a través de la “mirada del otro”, ese espejo que es foco de todo el poemario, un gran telón de fondo para plasmar la experiencia humana, no solo desde un yo que expone su visión sino desde ese mismo yo fragmentado en la multiplicidad de la mirada de los demás.

Diversidad de roles, diversidad de voces, intertextualidades, diálogo permanente con el otro, con la otra, todo el poemario es un constructo de variaciones imaginables sobre el ser y su paso por la vida. Hace el planteamiento de la ambigüedad como patrón a seguir. El mundo actual es el lugar de la ambigüedad. No de las definiciones.

En la primera parte del poemario, “Originarios”, están los poemas existenciales, los que enlazan la vida y la muerte. La muerte aquí se convierte en un derecho, algo azaroso, para nada importante, sino casual. Un “no lugar” añorado, “adonde la devolución no sea necesaria”.

La segunda parte, “Íntimos”, es un canto al encuentro amoroso: “Te amo, ¿me oyes?/ Yo te amo/No pierdas la fe en mí”. Hay una declaración de fe y, a la vez, la búsqueda de la independencia femenina, la necesidad de diferenciarse del amado, de apartarse del caos de los amores entreguistas: “¿Algún día seré yo igual a ti? No. No así. No sin fe/Nunca un fragmento”.

En la tercera parte, “Espejos”, aparece la “manía espéjica”, esa necesidad de “espejearse”: “como si no bastasen los ojos/sin el revés de la imagen”. Aquí expone la autora la necesidad constante de encontrarse en todas partes, de “ver-se” a cada momento como comprobación de que se sigue estando, se sigue siendo.

Egarim es el anagrama de Mirage, que significa en francés “espejismo”. Estas voces  intervienen junto con Egarim Mirage y con Yáñez Vicentini quien cede así su protagonismo diluyéndolo en varias voces femeninas.  Aquí es donde más expresiva se hace la idea del juego especular y de la ambigüedad como sino inevitable. En la ambigüedad, en la incertidumbre, se dialoga, se ven las heridas del juego de la vida y se asume una verdad que pueda reparar lo que se ha roto.

“He jugado tanto tiempo con espejos/he hecho sangrar mis dedos”. Es doloroso el proceso de reconocimiento interior  y la aceptación de la fragmentación. Al final, la poeta ve ahora con tristeza las manos de Egarim sangrar. Al hacerlo, se acerca a ella, se tocan ambas y se cierra la escisión.

El poemario obliga a la reflexión. Se detiene uno en la lectura cada tanto para re-pensar en uno mismo y en sus propias imágenes especulares. Se detiene en el hecho existencial y en su amplio espectro: vida, muerte, amor, desamor, herida, y, también, en el caos del mundo que nos ha tocado vivir y que ha sido incapaz de permitir la continuidad, la calma del alma en reposo, ideal máximo del clasicismo para poder crear.

Publicado por Oscar Todtmann Editores en 2015, el poemario es la primera obra completa de la autora quien había publicado ya parte de ella con la editorial El Pez Soluble, en 2006.

Reseña publicada en Papel Literario, 9 de mayo 2016

Entre caribúes, escritoras y destierros. Por Jacqueline Goldberg

Quiero contarles algo: el reno o caribú es un mamífero que habita en las tundras y taigas de Alaska y Canadá. Al llegar el verano, los rebaños se dirigen hacia el norte, en una de las mayores migraciones conocidas de mamíferos de gran tamaño. Al llegar el invierno, retornan al sur en un puntual rito que comulga con los climas y la supervivencia. Esos empeños migratorios llevan al caribú a recorrer hasta cinco mil kilómetros en los que puede ingerir hasta cinco kilogramos de pasto. Dato curioso: los rebaños de hembras inician la migración varias semanas antes que los machos, que las siguen en la retaguardia junto a las crías de la última camadaque aún no lleguen al año de edad. Las hembras pueden distanciarse unos 240 kilómetros delos machos.
El mundo animal nos regala otra acotación al tema de los viajes obligantes y el rol de la hembra en ellos: las pardelas baleares, ave marina europea en peligro de extinción, inician una migración de tres meses, donde salen fuera del Mediterráneo para buscar alimento en las costas atlánticas de la Península Ibérica y Francia. Y sólo las hembras emigran al suroeste de Inglaterra. Un estudio encontró que las hembras pueden pasar más tiempo en migración que los machos.

(…)
Al vuelo, se me ocurre que también algo en las hembras de la especie humana ocurre como una epifanía que impulsa y cuida la migración. Tantas veces es la mujer quien encarna el anhelo de tierras más propicias para continuar, no ya la mera supervivencia física, sino la espiritual, la intelectual, la que conducirá a alguna forma de trascendencia real o escritural.

(…)
En la literatura de la migración —tema conductor del libro que hoy presentamos— hallamos escritoras diaspóricas, herederas, mudadas, exiliadas, desterradas, refugiadas, peregrinas, repatriadas, desplazadas, desamparadas, anhelantes. Todas hacedoras de una literatura que vive la extranjeridad y los desplazamientos como excusa para reflexionar sobre un migrar de emociones y reflexiones. Como los caribúes del hemisferio norte, se adelantan, no solo al varón, sino al remolino emocional que trae consigo partir, viajar, llegar, asentarse y adecuarse.
Dice Cristina Peri Rossi en el prólogo de su libro Estado de exilio que si «el exilio no fuera una terrible experiencia humana, sería un género literario». Y lo es. Es el género de la dislocación primigenia, la genealogía de todos los discursos.

(…)
Se me antoja finalizar esta presentación con frases de dos errantes, migrantes, escritoras que recogieron sus cenizas para hacerse en otrolar:

«Partir es siempre partirse en dos», escribió Cristina Peri Rossi.

«El exiliado es el devorado, devorado por la historia», dijo María Zambrano.

(…)
En la escritura se forja la identidad del escritor, pero el escritor tiene la potestad de forjar otra identidad en su escritura, piensa una Jacqueline Goldberg agradecida de que su novela, Las horas claras, haya sido desentrañada en este libro y de estar presente en esta mesa sabatina junto a ustedes y cuya experiencia migratoria real se remite a la memoria de padres y abuelos, pues la suya es apenas una estancia poética que arropa unas pocas valijas que viajaron 900 kilómetros en cómodo avión hace veinticinco años: de Maracaibo a Caracas. Experiencia al parecer carente de dolor y de la que aún no escribe ni se escribe.

Presentación de nuevo libro: La mirada femenina desde la diversidad cultural. Voces del Destierro

El sábado 26 de septiembre 2015 se presentará el libro La mirada femenina desde la diversidad cultural: Voces del destierro. Tomo III, compilado por la profesora Laura Febres y publicado por la UniverMirada-femenina-Destierrosidad Metropolitana.

La presentación estará a cargo de Laura Febres, Ana María Velázquez y Jacqueline Goldberg
Lugar: Librería Alejandría Paseo Las Mercedes
Día: sábado 26 de septiembre
Hora: 11:00 am

Catorce investigadoras presentan sus ensayos de investigación sobre textos escritos por mujeres migrantes, tanto en América Latina como en Europa.
En este tomo
se amplió el corpus de investigación, además de la novela y el cuento, al análisis de un poemario. La investigación arroja una línea de continuidad en el sentimiento de pérdida, la despersonalización, el desarraigo y las heridas culturales e identitarias que condicionan la vida en el exilio. En la escritura de estas mujeres hay una necesidad de encontrar sentido a la experiencia y asumir nuevas cosmovisiones.
Las investigadoras y las autoras analizadas en esta tercer tomo son: 

  • Isabel González analizó la novela Marala , de Isabel Fonseca
  • María Elena Del Valle y Nancy Elena Mejías de Del Valle analizaron Perlas falsas, de Mónica Montañéz
  • Blanca Arbeláez analizó la novela de la mexicana Mariés Ayala, El secreto de la casa del Cairo
  • Tatiana Enache y Rosa Mary Dorribo analizaron el libro de cuentos Bajo la sombra de la escritora rumano venezolana Klara Ostfeld
  • Beatriz Rodríguez analizó la novela Deambulando hacia la lumbre, de Mariana Libertad
  • Astrid Lander analizó el poemario Cadaqués, palacio de viento, de Ana María Velázquez
  • Helene Zaragoza analizó la novela de la escritora serbia-húngara Melinda Nadj Abonji, Las palomas emprenden el vuelo
  • Laura Febres analizó a la escritora judío venezolana Jaquelinne Goldberg y su novela Las horas claras
  • Adaías Charmell analiza las novelas Una mujer en la guerra de España, de la española Carlota O´Neill, El Arresto, de la argentina Perla Suez, y Zagreb, una historia una familia de la escritora yugoeslava criada en Croacia, Ana Sheuren de Gil
  • María Dolores Peña analiza el trabajo de la escritora bonarense, Griselda Gambaro, El mar que nos trajo
  • Ana María Velázquez analizó la novela de la uruguaya Cristina Peri Rossi La nave de los locos
  • Natividad Barroso analiza una novela de su propia autoría Inna al aire
  • Haydeé Vilchez analiza en Destino el sur la migración de las mujeres japonesas en Perú
  • Tarcila Briceño analizó Cuando nos mudamos a Caracas, una entrevista hecha a una mujer trujillana

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Ponencias del Foro Voces femeninas de la emigración IX Congreso de Investigación y creación intelectual Unimet , 2014

eyes   Presentaciones en PPT hechas en el Congreso IX de Investigación, llevado a cabo en la Universidad Metropolitana en Caracas, Venezuela. 

Reseña del Tomo II La mirada femenina desde la diversidad cultural: una muestra de su novelística de los años noventa hasta hoy. CEMHAL, Centro de estudios de la mujer en la Historia de América Latina, Lima

CEMHAL

Reseña al Tomo II del libro La Mirada Femenina (Edición Mayo-Junio 2014)

 http://cemhal.org/resena3.html

por Laura Febres.( Compiladora)

La mirada femenina desde la diversidad cultural: una muestra de su novelística de los años noventa hasta hoy.

Caracas: Universidad Metropolitana, Tomo II, 2013.

Prólogo

Para el grupo de investigación La mirada femenina desde la diversidad cultural: una muestra de su novelística de los años sesenta hasta hoy es un orgullo publicar una segunda muestra de su trabajo que comprende esta vez, a novelas sobre la emigración y el exilio de los años noventa hasta la primera década del siglo XXI.

En nuestro primer volumen habíamos publicado trece trabajos que estudiaban diecinueve novelas con la temática del choque cultural y las reflexiones que éste origina en la mujer escritora que lo tiene que enfrentar, resolver o evadir para lo cual utiliza en ciertos casos, como los que analizamos allí,  los mecanismos que la ficción le proporciona.

En este volumen presentamos doce trabajos con la misma temática pero expresada desde la singularidad de obras literarias distintas y de grupos humanos diferentes que se aproximan desde su propia cultura a un encuentro con otra u otras culturas.

Empezaremos dedicando unas palabras a cada uno de los trabajos. Nos acompaña en esta oportunidad  la doctora  Consuelo Meza Márquez de la Universidad Autónoma de Aguascalientes -México-. Ella se traslada para estudiar estos choques culturales a la poesía femenina de  dos oleadas de afrodescendientes en Centroamérica. Estudia a los garífuna o “negros Caribe” que nacen de la mezcla de africanos e indios caribes a inicios del siglo XVII; y también a los afroantillanos  que llegaron en el siglo XIX como fuerza de trabajo asalariada para la construcción de las grandes obras de infraestructura (como el ferrocarril y el Canal de Panamá)  y la agricultura comercial del istmo centroamericano.

Continuando con el Caribe mostramos el ensayo de la profesora Ana González del Departamento de Lingüística de la Universidad Metropolitana titulado: “De la ajenidad a la eterna nostalgia: una mirada al personaje principal de la novela Tu versión de las cosas  de Carmen Valle, desde su conflicto de identidad quien trata los problemas que tienen que enfrentar los puertorriqueños cuando emigran a otros destinos en los cuales no pueden dejar de sentir una profunda nostalgia por su isla natal.

La Dra. Luz Marina Rivas explica en la novela Autobiografía de mi madre publicada por Jamaica Kincaid, la cual “es una novela del exilio interior, llamado también insilio. Aunque la autora emigró a Nueva York cuando apenas tenía 17 años y ha sufrido los rigores de la migración, ha trabajado en su narrativa una particular mirada del terruño nativo, de la isla, como lugar inhóspito, en el que los personajes femeninos de sus novelas Annie John y la novela que nos ocupa, padecen de incomunicación con el medio que las ahoga y se sienten disminuidas, presas de una cultura reproductora de los valores coloniales del Imperio Británico en sus peores aspectos, entre ellos, un machismo implacable, trasmitido por los mayores, hombres y mujeres.”

Desde otro país caribeño como Venezuela, el trabajo realizado por mí habla sobre tres novelas de la emigración escritas por venezolanas quienes expresan sus diferentes miradas acerca del choque cultural que esta genera en los personajes. Los títulos y autoras de las novelas son: Las brujas modernas vuelan en la red, de Marisol Marrero (2001), La senda de las flores oblicuas, de Eva Feld (2005) y El abrazo del Tamarindo, de Milagros Socorro.

La escritora Lidia Salas poetiza de primera línea quien pertenece al Círculo de Escritores de Venezuela, habla de otra novela venezolana con esta misma temática escrita también por Marisol Marrero y el trabajo se titula La realidad figurada en  rosas y duraznos.

Blanca Arbeláez en su trabajo “De Nagasaki a Barquisimeto, encuentro de culturas” de la venezolana Susy Calcina Nagai analiza en la novela  Largo haiku para un viaje,  el periplo de una japonesa que después de un largo recorrido por Oriente e Italia viene a vivir definitivamente en la ciudad venezolana mencionada. Cómo intenta resguardar sus costumbres en una realidad tan distinta es una descripción tan original que el lector no puede perderse.

Dentro de la misma Venezuela pasamos a comentar dos trabajos que provienen del área andina, uno de ellos fundamentalmente del Estado Trujillo que lleva por título La hora de los secretos de Eleonora Gabaldón: una aproximación al discurso de género, escrito por las profesoras María Elena Del Valle de Villalba de la  Universidad Metropolitana y Nancy Elena Mejías de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. En él tratan los arquetipos femeninos jungianos y de qué forma estos pueden ayudar a analizar los comportamientos femeninos de los personajes novelísticos, productos de una realidad compleja.

El siguiente trabajo escrito por Adaías Charmell Jameson  de la Asociación de Escritores de la ciudad de Mérida analiza tres novelas venezolanas que tienen como temática fundamental la permanencia  y olvido presentes en la escritura femenina. Los procesos del recuerdo son fundamentales para el emigrante que generalmente quiere recuperar a través del recuerdo la tierra que perdió. Las autoras y las novelas son: Ana Teresa Torres en  Doña Inés contra el Olvido; Amabelia Galo en  La Tierra que nadie Prometió y, María Luisa Lazzaro en Habitantes de Tiempo Subterráneo.

La profesora María Miele de Guerra del Departamento de Humanidades y Didáctica de la Universidad Metropolitana trata dos novelas que pueden ser consideradas también como provenientes del área andina de países como Venezuela y Ecuador que han recibido a lo largo de su historia contingentes de emigrantes.  Su trabajo se titula: “La memoria como sustento y andamiaje de lo que somos,  en  ¿dónde está monse? de Julia Zunino Y en historias de la marcha a pie  de Victoria de Stefano”.

Siguiendo con el área andina, pero ahora fuera de Venezuela nos encontramos con el Perú, país abordado por la escritora Isabel González Molina del Círculo de Escritores de Venezuela en su ensayoXimena de dos caminos. Entre la imaginación y la realidad. La infancia como frontera. Allí la autora analiza los distintos territorios existentes en este país y cómo la niña protagonista los observa, poniendo su acento en la injusticia social.

Del territorio andino pasamos a comentar el trabajo “Una extranjera en Madrid. Sobre la novela pasajera en tránsito de la escritora colombiana Yolanda Reyes”. En él, la escritora  y profesora de la Universidad Metropolitana Ana María Velázquez hace un análisis de la complejísima situación que vivió el exilio latinoamericano en el Madrid en la década de los ochenta del siglo pasado, a través de los ojos de una colombiana y de un argentino.

Sur América vista por los inmigrantes españoles es decir el viaje inverso, lo tenemos descrito en  el trabajo de la profesora de la Universidad Metropolitana y la Universidad Católica Andrés Bello María Dolores Peña titulado “La mujer inmigrante: desarraigo y arraigo, nostalgia y memoria. El caso de la inmigración femenina española en dos obras de autoras sudamericanas: La república de los sueños de Nélida Piñón y Árbol de familia de María Rosa Lojo” en el cual la autora trata la emigración gallega en Argentina y Brasil.

Nuestro equipo en esta oportunidad se planteó la necesidad de ampliar sus horizontes a otras lenguas, como el italiano, en las cuales también la mujer emigrante no deja de hablar y expresar su propia experiencia, este es el caso del trabajo Dualidad identitaria vivenciada de Beatriz Rodríguez Perazzo  de la Universidad Metropolitana en el cual se analiza la novela RHODA, de la escritora italo-somalí Igiaba Scego,  la cual es calificada por los críticos como una novela de una tristeza absoluta porque “Nos asomamos a una literatura de denuncia con una narrativa cargada de sentimientos, a través de la cual deja al descubierto la herida del inmigrante”.

Con optimismo afirmamos que todavía nos faltan varias novelas por analizar y ojala podamos en el futuro obsequiarlos con un tercer tomo que analice la misma temática en el cual también ampliaremos nuestras investigaciones a otros géneros como el relato corto y la poesía.

Laura Febres (pp. 11-15).